—Me llamo Diego —dijo finalmente—. Soy un... un viajero.
—¿Quién eres? —preguntó el hombre, su voz baja y ronca.
—Soy Margarita —respondió la mujer, su voz suave y melodiosa—. ¿Y tú? ¿Qué te trae a este lugar?
El hombre dudó un momento antes de responder.
—Bienvenido, Diego —dijo—. Esta es mi casa. Aquí podrás encontrar las respuestas que buscas.
—Me llamo Diego —dijo finalmente—. Soy un... un viajero.
—¿Quién eres? —preguntó el hombre, su voz baja y ronca.
—Soy Margarita —respondió la mujer, su voz suave y melodiosa—. ¿Y tú? ¿Qué te trae a este lugar?
El hombre dudó un momento antes de responder.
—Bienvenido, Diego —dijo—. Esta es mi casa. Aquí podrás encontrar las respuestas que buscas.